Territorio

Ubicados en el corazón del Parque Natural del Montgrí

Dicen que la manzana es la fruta del paraíso, y en nuestro caso es bien cierto.

El Parque Natural del Montgrí, las Islas Medes y el Baix Ter es nuestro Edén particular. Situado en medio de la Costa Brava, a caballo entre las comarcas del Baix y el Alt Empordà, comprende 8 municipios con una extensión total de más de 8.000 hectáreas.

Esta es nuestra casa, y nos ofrece una gran variedad de paisajes y elementos particulares; desde la característica fisonomía del macizo del Montgrí en forma de obispo tumbado; la riqueza submarina de las islas Medes; la frondosidad de la llanura del Ter; hasta sus humedales, por citar solo algunos ejemplos.

Todos los elementos que forman este parque nos conforman, construyen nuestra identidad y nos arraigan con fuerza a nuestro territorio. Y se encuentran en los productos que ofrecemos.

Desde la piedra caliza y las especies autóctonas del castillo del macizo del Montgrí, compañeros de paisaje de nuestros campos.

Los campos de olivos argudell que se extienden como esculturas y culminan con intensidad nuestros platos.

La sal marina que nos perfuma, y el clima suave y benigno que nos regalan las playas y dunas que conforman el frente marítimo a escasos metros de nuestros campos.

Los frutos del mar de sabores extraordinarios y sabrosos con los que nos obsequia el Mediterráneo.

El ganado que se confunde con el paisaje, pastando o alimentándose en las masías y explotaciones ganaderas familiares de la zona.

Los humedales y marismas surgidos gracias a la interacción del Ter, el Daró y las corrientes marinas. Aportan riqueza y vida a la actividad agraria que los rodea. Y nos regalan una fauna única; nuestros vecinos más queridos. Y productos excepcionales como el arroz de la zona.

Y todo esto se recoge en nuestros campos, integrados en la llanura agrícola del parque que, durante muchos siglos, ha sido la despensa de toda la zona. Un espacio que combina armónicamente los cultivos de regadío que rodean la columna vertebral que forma el río Ter, y los cultivos de secano que se concentran en la falda y las laderas del macizo. Viñedo y huerta. Olivares y manzanos.

Esta es nuestra casa. La que amamos y la que nos ha definido. Y la que queremos preservar.